Cóndor del Mes Carlos “Toton” Torres

Una vida construida paso a paso en la montaña.

Carlos “Toton” Torres aprendió a esquiar antes de entender realmente qué era la montaña. Tenía apenas cinco años cuando comenzó a subir con su familia, en una época en que no había refugios propios ni abundancia de recursos. Se subía como se podía. La montaña no se negociaba: se respetaba. Y él, desde muy chico, entendió que cada bajada había que ganársela.

Entre los cinco y los dieciocho años, Toton subía con sus hermanos al refugio Barcelona, como tantos otros lo hacían en esos años. Para poder esquiar, trabajó en todo lo que estuvo a su alcance: fue auxiliar de vans poniendo cadenas, lata de free en el Carnaval del Colorado y, más adelante, entre los quince y los dieciocho, acompañó a una familia como asistente, ayudando tanto en la pista como en el refugio. No era turismo: era perseverancia. Sin saberlo, la montaña ya lo estaba formando.

En 1993, con dieciocho años recién cumplidos, ingresó a Patrulla. Fueron dos años intensos, donde entendió que la montaña no perdona errores y que el trabajo en equipo no es una consigna, sino una necesidad vital. A los veinte años, en 1995, realizó su curso Nivel I, dando el primer paso formal en una carrera que ya estaba definida por sus decisiones.

El año 2002 marcó un antes y un después. Ese año obtuvo su Nivel III y el Entrenador I, y además aprobó el Nivel III Americano, División Rocky Mountain, en Vail, Colorado. Enfrentarse a otros estándares, metodologías y culturas del SKI amplió definitivamente su mirada y confirmó que la montaña exige tanto adaptación como convicción.

Con el tiempo participó en todos los cursos de entrenadores impartidos por Phil McNichols y Mauro Pini, ambos entrenadores de élite internacional, con resultados destacados en Copa del Mundo y Juegos Olímpicos, trabajando con atletas de reconocimiento mundial. Esa formación no solo aportó técnica, sino una comprensión profunda del alto rendimiento y de los procesos que sostienen los resultados en el tiempo.

Hacia 2004 comenzó su camino como formador, entendiendo que enseñar no es repetir, sino interpretar, adaptar y transmitir con responsabilidad.

Su vínculo con ENISSCHAG fue profundo y sostenido. Fue secretario de la institución y luego Director Técnico, rol desde el cual participó en hitos clave como Interski Ushuaia y el desarrollo del programa de estudios del Colegio Farellones. No eran solo cargos: eran espacios donde se pensaba el SKI como educación, estructura y proyección.

En paralelo a su rol como formador y entrenador, Toton también fue parte activa del desarrollo competitivo del SKI en Chile desde otra vereda. Trabajó en eventos junto a Raúl Fergie, Valentín Menéndez y Orlando Díaz, experiencia que con el tiempo derivó en la creación de Racetiming, la empresa de cronometraje que lleva más de 25 años a cargo de prácticamente todas las carreras de SKI del país. Un trabajo silencioso pero fundamental, donde la precisión y la confianza son tan importantes como la técnica en la pista.

También fue demo en Ushuaia y trabajó como profesor fuera de Chile, en Andorra, Park City, Deer Valley y Copper Mountain. Cada estación dejó una marca distinta: nuevas metodologías, otras culturas de montaña y una visión más amplia del rol del profesor de SKI en el mundo.

En Chile, Toton es parte de La Parva desde 1995. La Parva no es solo un lugar en su historia: es territorio. Allí enseñó, formó y acompañó procesos durante décadas. Más adelante, como entrenador, fue parte de la fundación del Club Andes, trabajando con categorías Copito, U10 y U12. Luego entrenó en Club Valle, con categorías U10, U12 y U14, y durante cinco años realizó camps con niños en Vail, experiencias que marcaron a generaciones completas.

Junto a Andrés Middleton, fue Director Técnico del Club Valle en el único año en que el club alcanzó el segundo lugar a nivel nacional, un logro que fue consecuencia directa de trabajo serio, planificación y convicción.

Entre 2006 y 2025 asumió uno de los desafíos más significativos de su carrera: Head Coach del Equipo Paralímpico de Chile. Durante casi dos décadas acompañó procesos deportivos y humanos de enorme complejidad. Estuvo presente en cinco Juegos Olímpicos —Torino, Vancouver, Sochi, Corea y Beijing— y fue parte de logros históricos: dos podios en Copa del Mundo, un campeonato en Olimpiadas Universitarias y dos top 10 en Juegos Olímpicos. Más allá de las medallas, lo que quedó fue el impacto profundo en las personas.

Además, es director y fue subdirector de la Escuela de esquí y snowboard de La Parva, y formó los equipos Máster de La Parva y Valle Nevado, convencido de que el SKI no termina con la alta competencia, sino que se transforma a lo largo de la vida.

Hoy, ese recorrido sigue vivo y activo. Carlos “Toton” Torres continúa en la Escuela de esquí y snowboard de La Parva, formando clientes y acompañando a profesores en su camino para alcanzar el Nivel III. Al mismo tiempo, sigue ligado al entrenamiento juvenil: actualmente trabaja en Italia con categorías U14, entrenando —como equipo— a sus propios hijos, Domingo, Mati y Tiago, junto a los hijos de Sebastián Cartes. Una forma de retribuir, desde lo más cercano, la alegría de enseñar a quienes son parte de su vida.


Entrevista

¿Quién fue tu mentor o quién te marcó al aprender a esquiar?
Sus primeras referencias están en la familia. Su hermana Pati, llevándolo de niño desde la rotonda hasta el carrusel, y su hermano Pablo, empujándolo cuando llegó el momento de ir más allá. Luego aparecen los mentores profesionales: Claudio Díaz y Don Coleman, como profesores, y José Antonio Santiagos, como entrenador. Personas que no solo enseñaron técnica, sino carácter.

¿La estación más impresionante donde has estado?
Por tamaño y calidad de nieve, Vail, Colorado.

¿Tres SKI favoritos o memorables que hayas tenido?
Sus primeros SKI nuevos, a los 21 años, en Andorra: unos Fischer, con cilindros de plástico grises, de los primeros carving. Más que un objeto, fueron un símbolo del camino recorrido.

¿El personaje más famoso al que le hiciste clases?
Un jugador de fútbol americano ganador del Super Bowl. Una anécdota más que un hito.

¿Un momento especialmente memorable de tu carrera?
Su primera Olimpiada, en Torino. El momento en que entendió la verdadera dimensión de la competencia.

¿Qué le recomendarías a los instructores que recién comienzan?
Que entiendan que están entrando a una profesión maravillosa y que se la tomen con responsabilidad, amor y compromiso. El profesor de SKI no solo enseña a bajar una pista: acerca a las personas a algo esencial. Muchas veces, sin darse cuenta, se convierte en un realizador de sueños.